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domingo, 27 de marzo de 2011

Entre saltos de agua

No siempre llueve a gusto de todos, pero para disfrutar de los espectáculos que nos brinda el agua y la naturaleza nada mejor que después de unos días de lluvia.
En la provincia de Barcelona hace algunos siglos unos monjes encontraron un rincón espectacular, hay que reconocer que tal como elegían los lugares donde ubicar los monasterios, de tontos no tenían un pelo, este rincón hoy lleva el nombre del monasterio allí construido, Sant Miquel del Fai.
Esta situado en la parte occidental de los Cingles de Bertí, donde concurren los ríos Tenes y Rossinyol, con sendas espectaculares cascadas.
Llegando al lugar por carretera, se puede dejar el coche en el aparcamiento situado en la parte alta del cingle y se accede al lugar por un estrecho pasillo entre rocas que desemboca a una espectacular vista de las cascadas.

Saltos del Tenes y el Rossinyol
Una vez hecha la foto de rigor seguimos descendiendo por la rampa que lleva a la entrada de lo que era en sus tiempos el espacio monacal, hoy una tienda se souvenirs y peaje de entrada.
Esta rampa discurre por la balma que forma el salto del Rossinyol y por la que se escurre el agua entre las rocas.


Detalles de la balma del Rossinyol

En el centro de la balma justo bajo la cascada esta la iglesia troglodita del siglo X, construida aprovechando como techo la propia roca, por la cual suele discurrir agua, por lo que han tenido que habilitar un pequeño adosado de desagüe, para evitar que se mojen los feligreses.


Interior de la iglesia
Al salir de la iglesia se puede contemplar la cascada del río Rossinyol a través de las arcadas, sintiendo las gotas de agua en la cara

Salt del Rossinyol
Al atravesar la balma seguimos al borde del gorg, el cual se ha aprovechado para recrear un estanque en el que una pareja de cisnes se pasean por sus aguas adornando el entorno y ofreciéndose como protagonistas de las fotografías.



Gorg del Rosinnyol
Desde el borde del gorg tenemos una vista excepcional de la Vall del Tenes, con el sonido de fondo del salto de agua.

La Vall del Tenes

Siguiendo el sendero llegamos a unas escaleras que permiten el acceso a la cueva de Sant Miquel, a la vez que tenemos otra perspectiva del valle y la cascada

Río Tenes
Cova de Sant Miquel
Volviendo a subir por la misma escalera retomamos el camino pasando por delante de els travertins, formados por los sedimentos que va dejando el agua que escurre por las paredes del cingle, en estas zonas crecen musgos y helechos que con el tiempo van quedando cubiertos por los sedimentos, formándose las rocas que debido a la porosidad que dejan los musgos y helechos al desaparecer, hacen que tomen formas de lo mas variopintas


Travertins
En esta zona encontramos una estatua de Josep Pla con su inseparable cigarro

Escultura de Josep Pla
Un poco mas adelante ya vemos el salt del Tenes y entre los musgos de las paredes escurren las gotas de agua cada vez mas y mas según nos acercamos a la cascada, la fuerza del agua hace que vaya aumentando el viento trayendo el aire gotas de agua y una sensación cada vez mas grande de humedad

Salt del Tenes
Gotas de agua en la balma del Tenes
Las rocas que forman las paredes del túnel bajo la cascada tienen caprichosas formas y las gotas de agua se van trasformando en hilos de agua que hay que andar esquivando si no quieres acabar chipiado como una sopa.

Pared del túnel
Chorreaderos 
Y por fin llegamos a la que quizás sea la parte mas espectacular del recorrido, justo bajo la cascada formada por el río Tenes, el frescor y la humedad del lugar se agradece en un día de calor y el ruido del agua al caer se vuelve ensordecedor.

Salt del Tenes
El camino a través de la cascada
Salt del Tenes
Al atravesar la balma nos llevamos la agradable sorpresa de ver una pequeña cascada lateral, que en épocas mas secas no cae apenas una gota de agua.

Cascada lateral
Desde aquí tenemos una vista espectacular del monasterio y el salto del Rossinyol

Monasterio y Salt del Rossinyol
Hacemos un alto en la zona de pic nic para pegar un bocado con el canto de algún que otro cardelino y verderon que merodean por la zona, amenizando la velada, mientras contemplamos el monasterio y el salto

Monasterio y Salt del Rossinyol 
La primavera empieza a hacer notar su presencia y las violetas empiezan a florecer

Un ramito de violetas
Nos acercamos hasta la ermita de Sant Martí y la cueva de las Toscas y regresamos por el mismo camino y aprovecho para hacer las ultimas fotografías

Balma del Tenes
Salt del Tenes
El cisne se puso en pose


Salt del Rossinyol
Gorg del Rossinyol
Ya salimos del recinto y cruzando el puente sobre el río Rossinyol llegamos al aparcamiento y damos por finalizada la visita a Sant Miquel del Fai

Puente sobre el río Rossinyol

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